Durante el día de hoy, muchos hemos recibido una carta de Covibar, firmada por Antonio Tadeo, Presidente en funciones de la cooperativa, en la que se despide de nosotros como Presidente y da por concluido su ciclo en Covibar.
Todo esto podría estar muy bien si no fuera porque, ya en la parte final de la misiva, aprovecha para criticar a quienes intentamos ofrecer una alternativa a los mismos de siempre, y anima a votar a la candidatura continuista, de la que forman parte varios miembros del último y anteriores Consejos (Rafael Cadavid o Jarad Rida, entre otros).
¿Se imaginan que en las próximas elecciones generales, recibiéramos una carta sufragada con dinero público del Palacio de la Moncloa, firmada por Zapatero en calidad de Presidente del Gobierno, invitándonos a votar al PSOE y atizando al PP? Eso mismo, pero a nivel de cooperativa, es lo que ha hecho Antonio Tadeo: utiliza el patrimonio y el sello de Covibar, nuestra cooperativa, de la que todos los socios somos copropietarios, para enviar una carta en la que intenta dirigir el sentido de nuestro voto.
Un final triste para Antonio Tadeo, quien ni en el último momento ha sabido separar su siempre respetable opinión personal de su cargo institucional.
Todo esto podría estar muy bien si no fuera porque, ya en la parte final de la misiva, aprovecha para criticar a quienes intentamos ofrecer una alternativa a los mismos de siempre, y anima a votar a la candidatura continuista, de la que forman parte varios miembros del último y anteriores Consejos (Rafael Cadavid o Jarad Rida, entre otros).
¿Se imaginan que en las próximas elecciones generales, recibiéramos una carta sufragada con dinero público del Palacio de la Moncloa, firmada por Zapatero en calidad de Presidente del Gobierno, invitándonos a votar al PSOE y atizando al PP? Eso mismo, pero a nivel de cooperativa, es lo que ha hecho Antonio Tadeo: utiliza el patrimonio y el sello de Covibar, nuestra cooperativa, de la que todos los socios somos copropietarios, para enviar una carta en la que intenta dirigir el sentido de nuestro voto.
Un final triste para Antonio Tadeo, quien ni en el último momento ha sabido separar su siempre respetable opinión personal de su cargo institucional.
Triste, triste.